He de admitir que desde el lanzamiento del
suplemento de moda del periódico español
El País, no he dejado de leerla ávidamente, y he de admitir, también, que no es porque crea que vale la pena, de hecho, normalmente no suelo estar contento con ninguno de sus artículos. Ha conseguido con tan sólo unos meses de vida, desembancar a
Vogue España en mi Top de revistas horriblemente hechas de este país.
Y es que tienen la manía de identificar moda española con el toreo, el "sevillaneo", cayendo así en los tópicos que durante años otros países han creído intrínsecos al carácter español, sin pararse a pensar que ya es hora de intentar recordar muchas otras cosas tradicionalmente españolas pero que nada tienen que ver con la Feria de Abril, torturar a un animal y cantar eso de "yo iba de peregrina y me cogiste de la mano".
Con esta imagen tan poco tópica se presentaba la revista en cuestión. Un par de meses después celebraba el talento en la moda española "al desnudo", con Nieves Álvarez en pelotingas, pero con dos hombreras hechas de flores al estilo de las hombreras en un traje de luces. No, si no nos gustan los tópicos. Para que vestir una portada con ropa de diseñadores españoles, cuando puedes hacer referencias eternas al traje de luces de un torero:
Otra de las cosas que más me sorprende de esta revista es su falta de originalidad, y la manía que tienen de repetirse y de repetir lo que otros hacen. Es verdad que las revistas de moda en nuestro país no son precisamente el sumun de la originalidad, pero cuando después de vestir a la SJP de torera, lo que se te ocurre para un tercer número es vestir de señora a
Andrej Pejic, es para darte una
colleja á la Soledad Huete y quedarnos tan anchos.
Andrej Pejic dejó de ser rompedor y moderno hace ya mucho tiempo, de hecho, lo realmente rompedor es que un hombre parezca un hombre.
Pero realmente, lo que me llego a cabrear muchísimo este domingo mientras leía el número 20 fue el tono condescendiente en el que dos de sus periodistas hablaban de la moda con referencia a otras religiones. Y es que en este número no hay uno, sino dos artículos en los que se aúnan dos religiones tradicionalmente conservadores (como son la islámica, y la vertiente mormona del cristianismo) con moda.
El primer artículo es "
La moda que gusta a Alá" (pag. 16-17) en el que frases como "las firmas de corte islámico enfatizan un falso
glamour tapado de pies a cabeza" (esto es de un comentario de fotos) denotan un tono despectivo y un tanto paternalista en el artículo. Y es que independientemente de si estamos de acuerdo o no con las exigencias religiosas islámicas respecto a las mujeres y su código de la "decencia" no creo que una periodista haciendo un reportaje sobre la Semana de la Moda Islámica de Estambul y sobre el negocio de la ropa de diseño islámica tenga derecho a hacer juicios de valores, por muy velados que sean respecto a una religión.
Pero el que realmente me ofendió fue el artículo "
Mormonas blogueras: 'Fashion' predicadoras" (pag. 79-80) en el que Idoia Sota (la periodista en cuestión) inaugura diciendo: "En sus
blogs de moda, las mormonas transmiten una visión del mundo ideal en el que predomina la estética
vintage. Pero tras sus consejos de estilo se esconden mensajes ultraconservadores: atento a esta nueva y curiosa forma de propaganda religiosa". Sorprendentemente, esta última frase ("Pero tras...religiosa") que sí aparece en la edición impresa del número 20 de S Moda, no aparece en la edición online.
Y vuelvo a lo mismo, quién es esta señorita para juzgar si detrás de estos blogs de moda existe o no esa "curiosa forma de propaganda religiosa", o para decir que "las imágenes de los blogs mormones camuflan su estilo reaccionario de vida con una renovada nostalgia por el pasado. Algunos de los blogs citados en el artículo yo los conocía y otros no, y nunca me he parado a ver si son o no mormonas (aunque es verdad que algunas pertenecen a blogrolls mormones y yo no me había percatado). En realidad lo que más me sorprende es que esta periodista se crea capaz de hacer juicios de valores.
En un momento dado comenta que en alguno de estos blogs aparecen frases como "la alfombra roja de los Oscar [2011] me ha dejado fría. Demasiados vestidos nude y escotes imposibles". La periodista no dice en qué blog ha leído dicha frase, pero déjeme señorita que le diga que yo que no soy mormón, eso se lo diría yo, de hecho lo he dicho más de una y de dos veces. El nude es aburrido y los escotes imposibles son un horror. A mí también me dejó frío dicha alfombra roja.
En dicho artículo también comenta algunos de los consejos que dan en alguno de los blogs que ella ha decidido visitar, pero sigue sin citar en qué blogs, así que no sé hasta que punto es verdad que lo digan o no, pero todos y cada uno de esos consejos, como "usa tu talla", "elije faldas y pantalones que resalten tus puntos fuertes" o "cuida tu pelo y tu cutis" me parecen tan básicos que el 90% de las blogueras que se dedican a dar su opinión deben ser mormonas.
En el artículo llegan a atreverse a decir que detrás de la marca
Anthropologie, una de las tiendas más divinas que he encontrado en Internet, tanto de decoración como de ropa femenina, hay agenda mormona.
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| Kingsley, el adorable perro de Taza. |
Al parecer si no vas vestida como una puta, te gustan las antigüedades y cocinar, eres mormona. De todas formas, independientemente de la religión de las blogueras, e independientemente de si son o no defensoras del "modest clothing" o "modest fashion", no se deben hacer juicio de valores respecto a su fe religiosa en un reportaje de moda. Y menos de manera despectiva, como si estas blogueras estuvieran ahí fuera para convertirnos todos al mormonismo. No sabía yo que para juzgar un blog de moda es necesario hablar de la religión de la bloguera en cuestión.
Recordemos a Idoia y sus compañeras de revista, que la saga "Crepúsculo" y sus consiguientes películas, que estoy seguro que adoran, fueron escritos por una mujer mormona, y no creo que estuviera intentando tampoco el convertir a todos esos adolescentes obsesionados con la saga al mormonismo. #JustSaying
En fin, creo que es obvio que esta revista no sabe haciadónde tirar, a ellas les preocupa que no podrán ver el próximo episodio de
Gossip Girl porque han cerrado Megaupload, o llaman Beth Ditto a Ditta Von Teese en una de las fotos de
front row de su revista.