Llega la Navidad, con su Olentzero, o Papá Noel (dependiendo de que tradición sigan en tu comunidad autónoma o país), y sus Reyes Magos, y sus consiguientes regalos. Yo este año, por eso de la crisis me veo regalando bonitos ceniceros de barro hechos por mí mismo, o los robados en la cervecera del pueblo de la lado, que, en realidad no son ceniceros en sí, si no los platitos de barro donde viene la tarta helada de whisky. O, también, un "estilosísimo" collar de macarrones, como cuando eramos pequeños y en el colegio no sabían que hacer para que ocupáramos los últimos dos días de clase antes de las vacaciones navideñas.
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| Los míos nunca fueran tan cucos. (via). |
Pero dejemos las manualidades para otro momento, y hablemos de regalos, de los que sí debéis regalar y de los que no, porque claro, en esto de hacer regalos se puede meter mucho la pata. Todos hemos recibido un libro que ya teníamos, o, peor aún, un disco de Raphael que no teníamos ningún interés en tener, o ese vale para un masaje que guardas en una caja y se te olvida y para cuándo te quieres dar cuenta ya ha pasado la fecha de caducidad.
Para tu mejor amigo marica, que fijo es diseñador gráfico, hipster y tiene un blog de moda o de diseño de interiores; ese que no habla sino tuitea, y el que no saca fotos sino que utiliza instagram, regálale un juego de pajaritas de estilo viejuno (perdón, quiero decir, vintage), para cuando se arregla para su cita con su novio barbudo, noventero y "boho-chic", porque eso es lo que es realmente tendencia, ir de antiguo british pero con novio barbudo, con botas Dr. Martens y con pinta de ser pobre y no ducharse (sin ser él nada de eso).
Para tu prima la choni, esa que venera a las tronistas de Mujeres, Hombres y Viceversa (sí, hombre, esas que salen en la tele, gritan mucho, se pelean por "machos" ibéricos híper-anabolizados y luego enseñan las tetas en Interviú), que de mayor quiere acostarse con Beckham y ser tan guapa y tan lista como La Lore de Aída, siempre puedes tirar del Shana y sucedáneos y regalarle este vestido tricolor tan cuco para que vaya a la disco y se le salga un pecho mientras hace de gogó borracha encima de la barra. Y si estás rollo esplendid@, que no se te olviden el conjuntito de fundas de almohada y pulsera de leopardo blanco tan de moda en estos círculos. Y ya que estamos,acuérdate de las planchas de pelo, que seguro que de tanto usar las suyas las tiene fastidiaditas.
Para tu tía la maleni (que sí, tú también la tienes), tengo la solución a tus búsquedas, que si un conjunto de moldes en forma de corazón, que si un vale por una clase de "como decorar tus cupcakes con glasa de azúcar", que si un nuevo Kitchen Aid que te hace tener orgasmos según estás preparando la masa, no es necesario amiga, no... porque lo que realmente necesita tu tía maleni es... "My Father's Daughter", o lo que es lo mismo, el primer libro de cocina escrito por ella, la única e inigualable reína de las maleni, Gwyneth Paltrow. Un libro con recetas tan dispares como paella vegetariana o cupcakes de arandanos sin gluten... un libro que hará las delicias de la más maleni, porque toda maleni que se precie necesita este libro, aunque sólo sea para decir que lo tiene, y yo, como buen maleni, lo tengo, y mola mazo.
Y, por último, en esta primera ronda de regalos navideños, ¿qué pasa si te toca el primo/cuñado/etc. tocapelotas en el "amigo invisible" de este año? Porque no sólo no te cae bien, sino que no tienes ni idea de que regalarle porque no sabes ni qué le gusta ni qué le deja de gustar. Pues tengo la respuesta, sí. En Navidad, cuando no sabes qué regalar, o regalas una bufanda, o unos guantes, o un bonito suéter navideño con un reno, como a Darcy en Bridget Jones, porque eso sí que es espíritu navideño.
(To be continued...)
Nota: Si no sabes qué es una maleni, aquí tienes el origen del término.






















